“El Ser Querido”: Unos titánicos Javier Bardem y Victoria Luengo nos regalan el duelo interpretativo del año
La secuencia prodigiosa a todos los niveles que supone el comienzo de “El Ser Querido” nos muestra un diálogo cada vez más asfixiante, gracias al talento para encuadrar de Rodrigo Sorogoyen, entre Esteban Martínez y su hija Emilia (unos inmensos Javier Bardem y Victoria Luengo) sirve de aviso sobre lo que vamos a vivir durante más de dos horas de metraje. Un retrato sobre las heridas del pasado reflejadas en silencios y miradas donde duele más lo que no se dice que lo que se hizo.
Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña llevan a la pantalla la historia de un director de cine distanciado de su hija actriz a la que decide contratar con la intención de curar asperezas. Puede resultar la misma sinopsis que la película de Joachim Trier “Sentimental Value”, pero puesta en práctica resultan muy diferentes. Incluso creo que la película de Rodrigo Sorogoyen se atreve a llevar al espectador por unos lugares mucho más incómodos y oscuros que por donde los llevaba Joachim Trier. Si el personaje de Stellan Skarsgard usaba el cine para poder expresar el perdón que no sabe decir con palabras, el personaje de Javier Bardem directamente no es capaz de admitir sus errores y la necesidad de un perdón. Su superioridad moral, masculinidad tóxica y posición de poder en la que vive consideran que el simple hecho de ofrecer un trabajo a una actriz de series mediocres debería valer para eximir los pecados que sabe que existen en su interior, pero que es incapaz de admitir. Esteban Martínez es un hombre con poder y acostumbrado a ejercerlo en su entorno y el cual no sabe admitir un no por respuesta. Es ahí donde el dolor de su hija Emilia y la negativa a olvidar todo tan fácilmente y el ego de Esteban al no conseguir lo que pretende provocan que la tensión entre ambos crezca durante el rodaje.
Si en “Sentimental Value” observábamos la magia del cine para reconciliarse con uno mismo y los demás, el “homenaje” que hacen Sorogoyen y Peña al cine es mucho más oscuro. Consiguen reflejar a las mil maravillas el proceso íntegro de realizar una película, pero todo bajo el mando de un director que abusa de su posición de poder para humillar y maltratar a sus trabajadores. Todo esto llega a su máximo esplendor durante el rodaje de una de las escenas de la película (la llamaremos la escena de la caballa) donde pasamos de una de las escenas más divertidas del año a una de las más tensa y cortantes que recuerdo.
El guion de Isa Peña y Sorogoyen es magnífico a su vez que muy libre. Se nota que se ha dejado mucho a la improvisación de esas dos bestias actorales que tenemos en pantalla. Y la dirección de Sorogoyen vuelve a ser un ejercicio magistral de puesta en escena y tensión que alguna vez se pierde entre florituras innecesarias, pero que vuelve a demostrar que es una de las voces más importantes del panorama cinematográfico español. “El Ser Querido” es una película que te destroza a base de miradas, de silencios y de lo que no se dice…en este caso el perdón por parte del personaje de Javier Bardem.
Javier Bardem debería arrasar en los Goya y estar nominado al Oscar a Mejor Actor sin duda alguna. Victoria Luengo debería ganar su primer Goya a Mejor Actriz Protagonista. El resto de la película lo tendrá más difícil en la temporada de premios ya que parece que “La Bola Negra” está destinada a dicha gloria, pero “El Ser Querido” es otra muestra más de la racha tan impresionante que vive nuestro cine.
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