Eva Victor dirige, escribe y protagoniza de forma increíble en todas las facetas su debut tras las cámaras, “Sorry, Baby”. Nos enfrentamos la historia de una joven brillante que sufre un abuso sexual por parte de su profesor en la universidad y debe lidiar con las heridas morales y sociales a las que le expone dicho suceso. Es espectacular como la directora consigue equilibrar drama y humor negro para abordar un tema como una violación y, al mismo tiempo, conseguir mostrar las consecuencias psicológicas y sociales a las que nuestra protagonista se debe enfrentar tras lo acontecido.
Vemos como nuestra sociedad actual sin sensibilidad alguna, ofrece un repertorio de dudas y cuestionamientos ante los hechos sucedidos e ignora sin miramientos los sentimientos de nuestra protagonista. Todo ello nos hace presenciar la dificultad a la que se enfrenta el personaje de Eva Víctor para poder seguir adelante con la normalidad de su vida por la culpabilidad social y personal a la que se ve sometida.
Eva Victor escribe y crea un personaje principal fascinante, especial y raro lleno de dolor y humor que funciona realmente como un milagro de persona. La puesta en escena de la película es notable, como muestra de ello destacamos el momento exacto de la violación donde vemos entrar a la protagonista en la casa del profesor, pero la cámara se queda fuera durante el lapso de tiempo que dura el suceso dejando claro que no necesitamos ver para creer a esta chica.
Eva Victor redondea esta gran película con un final crudo, triste y, a su vez, precioso donde la protagonista tiene una conversación con el bebé de su mejor amiga, mostrando el por qué del título “Sorry, Baby” y prometiéndole al bebé que la escuchará y creerá cuando más lo necesite y el mundo le dé la espalda. Una pequeña joya a la que la temporada de premios ha decidido prácticamente ignorar por apostar por propuestas mucho más convencionales e intrascendentes. En cines desde el 27 de febrero.



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